De opinión

La Reforma Fiscal. ¿Es buena o es mala?

PorWellington Familia R.

Desde siempre los ciudadanos de la República Dominicana hemos visto en la TV, la radio y los medios de comunicación del país que la clase política, los comunicadores y funcionarios, nos hablan cada cierto tiempo de reformas fiscales, impuestos, reforma fiscal integral, (integral es cuando comprende todos los elementos de un sistema,) pacto fiscal, entre otras palabras que muchas veces no comprendemos bien, pero, de inmediato nos pone “alerta “a todos.

En nuestro país siempre vemos de “reojo” y recelos todo lo que implique estas palabras, así que, como estudiante y como ciudadano he querido explicar brevemente que es una reforma fiscal, la cual NO debe ser vista como algo “malo” o negativo para el ciudadano, sino que, debería ser vista como parte del desarrollo integral de las personas, de la sociedad. Es por esta razón que, al redactar este documento el presidente de la Republica Luis Rodolfo Abinader Corona expresó su intención de hablarnos sobre este tema en las próximas horas.

Es así de esta que, podemos formular la idea de que una Reforma Fiscal es cuando la clase política, dirigente de un país, la que en ese momento maneja el Estado por orden o mandato del pueblo (por mandato directo de todos) estos dirigente hacen las modificaciones que realiza un país, o un territorio en materia de legislación impositiva, he querido subrayar  esta palabra para explicar que, una legislación impositiva son una obligación unilateral, impuesta coactivamente por el Estado, creados por ley. Su particularidad es que sirve para financiar servicios públicos, ya que el Estado devuelve lo recaudado mediante obras y/o servicios públicos necesarios para todos. Un ejemplo de esto es la ley Ley No. 288-04 sobre Reforma Fiscal del expresidente Leonel Fernández Reyna del año 2004. La cual se vio como una “necesidad” en esos tiempos, por razones como: las reducciones en las recaudaciones aduanales en ese entonces, los acuerdos stand by con el Fondo Monetario Internacional (fue la época del problema financiero del 2003-2004, y quiebra de los bancos), las recaudaciones por concepto de tributos aduaneros se reducirían significativamente (según indicaciones e informes de organismos internacionales).

A través de esta reforma se efectuó el cambio necesario de las distintas normas que establece el sistema tributario del país, con el objetivo de establecer una nueva estructura del sistema, la cual cubrió las necesidades y permitió ayudar a evitar el colapso económico de dicha época.

Teniendo esta parte en cuenta es bueno saber que, un impuestoes un tributo cuyo pago resulta obligatorio (por eso es que debe ser visto y aprobado por las cámaras legislativas, previo consenso de los sectores de la sociedad), aunque esto último se hace por “prudencia política” y no por mandato legal. El sistema impositivo de un país hace referencia a todas las normas y las medidas que le permiten al Estado contar con los recursos que, para poder financiar los gastos del sector públicos como son:

Construcción de hospitales, pagos médicos, compra de equipos etc. Educación de calidad para hijos, al construir escuelas, comprar equipos, pago de maestros, desayuno escolar, uniformes etc.

Protección y ayuda de emergencia vital. Pago de servicios como 911 y otros. Construcción y mantenimiento de carreteras y seguridad de las mismas.  Seguridad Ciudadana, compra de equipos y herramientas para las instituciones policiales y las FFAA. Los cuales brindan cada una en sus respectivas áreas la seguridad que necesita la nación y su gente.

Estos gastos son solo algunos en los cuales el Estado Dominicano hace uso de los ingresos que obtiene para que los y las ciudadanas de este país tengan una mejor forma de vida y facilidades para su desenvolvimiento y desarrollo.

Es innegable reconocer que, por causa de la pandemia del COVID-19 el gasto del gobierno (el gasto público, así le dicen ellos) ha crecido a consecuencia delas medidas de emergencia en cuanto a la salud y con las cuales el estado ha tenido que responder. Si tomamos en cuenta además la baja presión tributaria, (forma medir la intensidad con la que un país grava a sus contribuyentes) es decir la relación de ingresos por impuestos y el Producto Bruto Interno (PBI), que ya se tenía en República Dominicana de aproximadamente el 14% según lo señalado por la Dirección de Impuestos Internos (DII), además de que, los ingresos corrientes cayeron, situándose en RD$48,716.2 millones en los primeros nueve meses del año 2020, con lo cual se  ha planteado una nueva reforma fiscal para este 2021-2022, y he puesto el 2022 pues, aún está en veremos si se impondrá dicha reforma fiscal en este 2021 (hay una alocución en las próximas horas del presidente).

Entonces para que el ciudadano comprenda “una reforma fiscal, por lo tanto, es una disposición que modifica la legislación impositiva del país” El Poder Legislativo se encarga de cambiar las leyes o de elaborar nuevas normas, que deben ser promulgadas por el Poder Ejecutivo. La cual a partir de allí se convierte en ley para todos en el país. Solo esperamos en Dios que, se dé un uso adecuado a estos recursos aportados por todos los ciudadanos con mucho sacrificio y gran esfuerzo.

Nota: La ley de reforma fiscal es obligatoria para todos una vez aprobada y promulgada.

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