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Abogados de Donald Guerrero refutan acusación le formula Eduardo Pellerano

SANTO DOMINGO.– Los abogados de Axis Holding LLC y Once y Seis Corp, empresas de las que es accionista y directivo el empresario y exministro de Hacienda Donald Guerrero en Puerto Rico, presentaron una moción judicial en la que, con aporte de pruebas documentales, citan ejemplos que según aseguran demuestran la inclusión de hechos presumiblemente ficticios en la narración que se recoge en la demanda que Eduardo Pellerano Nadal puso en marzo pasado contra el empresario y varias empresas de las que es parte.
El documento, firmado por el abogado Guillermo Ramos Luiña, fue depositado en la Sala Superior del Tribunal de Primera Instancia de San Juan, Puerto Rico, y consiste en la solicitud de una moción para la imposición de una fianza de no residente a Eduardo Pellerano por valor de 100,000 dólares.
Dicha solicitud se sustenta en que el demandante no reside en dicho territorio y se quiere “garantizar a los demandados el recobro de las costas, gastos y honorarios”.
El letrado también pide que la imposición de dicha fianza sea una condición previa “para continuar con esta acción y que se paralicen de inmediato los procedimientos hasta tanto la preste”.
Asegura que una de las alegadas mentiras que se incluyen en la demanda contra Donald Guerrero se localiza en el párrafo 14 de la misma, en el que Pellerano se autoproclamó fundador de Autogermana, Inc, otra de las empresas demandas y base de la acción emprendida por Pellerano.
“Esa alegación es falsa”, se dice en la moción, dado que, en el primer informe anual presentado por Autogermana al Departamento de Estado, correspondiente al año 1995, consta que “Donald Reid fue el primer presidente de la referida empresa, mientras que Pellerano se desempeñaba como vicepresidente”, y Guerrero como tesorero.
Asegura que otra falsedad se desprende de una afirmación incluida en la demanda en la que Pellerano alegó que para el 2007 Autogermana se había convertido en una de las empresas principales y lucrativas en el mercado de venta de vehículos de motor en la vecina isla.
Asegura que los estados financieros auditados de Autogermana a diciembre de 2007, acreditan que la empresa “operó con una pérdida de aproximadamente 2.5 millones de dólares” y “se encontraba en incumplimiento con varios requisitos de las millonarias facilidades de crédito que había obtenido bajo la dirección de Pellerano”, incumplimiento que presuntamente la exponía a que los empréstitos fuesen declarados vencidos y exigibles.
El texto de la moción califica la situación fiscal de Autogermana bajo el mando de Pellerano de “nefasta”, pues los negocios de la corporación sufrieron un patrón de alegado deterioro acelerado que habría ocasionado constantes sobregiros en su línea de crédito con Westernbank para fondear sus operaciones.
Afirma que “la situación tocó fondo en abril de 2008”, a la vez que incluyen detalles de cómo el banco puso en marcha una serie de acciones contra la compañía y BMW North America, a la que Autogermana servía de distribuidor, envió un representante a hacerse cargo del inventario.
El documento da cuenta de un acuerdo firmado el 15 de abril de 2008, en el que Pellerano habría reconocido “los incumplimientos de Autogermana con sus obligaciones contractuales con Westernbank (que pasó a gestionar los ingresos de la compañía) y entregó un sinnúmero de garan

tías adicionales, incluyendo la prenda del 100% de las acciones de Autogermana.

Guillermo Ramos Luiña agrega que, en noviembre de 2008, “gracias a la inyección de capital efectuada por Seis y Once Corp. y a la administración del señor Guerrero, la situación fiscal y operacional de Autogermana comenzó a mejorar paulatinamente.
Según sostiene, fruto de la entrada de Donald Guerrero como accionista en Autogermana en el 2008 y a la capitalización, Pellerano habría recuperado sus acciones, las cuales había tenido que entregar de manera forzosa al Westernbank.
Asimismo, cita que otro problema en el que habría incurrido el demandante está relacionado con el “Juramento de Pellerano”, y de acuerdo al abogado defensor, salta a la vista que el que se unió a la demanda tiene fechas previas a ésta.
“Es imposible que Pellerano haya prestado su juramento el 15 de marzo cuando el notario da fe que fue el 15 de febrero, más de un mes antes de la presentación de la Demanda. Estas evidentes discrepancias levantan aún mayores cuestionamientos y suspicacia en cuanto a la veracidad de las alegaciones que Pellerano pretendió juramentar”, sostuvo el jurista.

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